Hotel rural El Torrejón
Categoría: Hoteles rurales 2 estrellas
Arenas de Cabrales | Asturias | España | Europa

En Arenas de Cabrales, en los Picos de Europa

Habitación doble: 45 € noche IVA incluido

A cinco minutos del inicio de la Ruta del Cares y la subida a Bulnes

Casa rural El Torrejón

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En Arenas de Cabrales, junto a los ríos Cares y Casaño, punto de partida para conocer los Picos de Europa

Está situado en una finca de 10.000 metros cuadrados que es circundada por los ríos Cares y Casaño a los que se accede directamente desde la finca. Junto al río Cares se encuentran las ruinas de un viejo molino que una riada dejó fuera de uso y rodeado de castaños con varios cientos de años de antiguedad.

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Características generales

Acceso en transporte públicoAmenitiesAparcamiento descubiertoCalefacciónEn el casco urbanoInformación turísticaInternetJardínMascotas se admitenMuebles de jardínParque infantil

Información de interés
Datos prácticos

Hotel rural El Torrejón

Está situado en una finca de 10.000 metros cuadrados que es circundada por los ríos Cares y Casaño a los que se accede directamente desde la finca. Junto al río Cares se encuentran las ruinas de un viejo molino que una riada dejó fuera de uso y rodeado de castaños con varios cientos de años de antiguedad.

Desde el hotel se informa y asesora sobre turismo activo de la zona.

Todas las habitaciones son dobles con camas de 1,50 metros salvo tres que son de dos camas.

¿Por qué venir al Hotel El Torrejón?

Hotel en Cabrales.

Estamos convencidos de que nuestro hotel y nuestra casa son únicos por muchas razones, pero hemos seleccionado algunos de los motivos por los que seguro que acertarás si decides visitarnos.

  • Si buscas un sitio acogedor, distinto y tranquilo.
  • Si te encantan la naturaleza, el paisaje y las buenas vistas.
  • Si prefieres un alojamiento pequeño y familiar a un gran complejo hotelero.
  • Si te gustan los sitios auténticos, con carácter, confortables y con estilo propio.
  • Si quieres intimidad, pero al mismo tiempo te apetece compartir momentos de conversación en la terraza, el jardín o la chimenea.
  • Estamos a 200m de bancos, cajeros, farmacia, comercios, tiendas, supermercados, restaurantes y sidrerías.
  • En Recepción se asesora y se facilita toda la información necesaria para realizar diferentes rutas por el Parque Nacional de los Picos de Europa y por el concejo de Cabrales y las playas de Llanes.
  • Los más pqueños pueden disfrutar de una extensa finca al lado del río Cares y dar de comer y montar a Póker, nuestro caballo, que es un miembro más de esta familia.

Su hotel en Cabrales

Nuestro Hotel, una casona a orillas del río Cares, con una extensa finca poblada por castaños milenarios; dispone de 9 amplias habitaciones dobles, con el siguiente equipamiento:

  • Baño completo (algunas con hidromasaje)
  • Televisión
  • Cama matrimonial de 1,50 o dos camas
  • Cama supletoria opcional

Zonas comunes:

  • Salón con televisión y chimenea
  • Terraza y finca de 5000 metros con cesped y árboles
  • Amplio aparcamiento propio
  • Comedor y bar exclusivo para los clientes del hotel
  • Calefacción y agua caliente central

Entorno Rural en Los Picos de Europa

Los Picos de Europa son un macizo montañoso de formación caliza que se asientan en el norte de España, se extiende por Asturias, Cantabria y Castilla-León. Su cercanía al mar hace que sea pródiga en accidentes geográficos de gran interés y ocupan una superficie total de 64.600 hectáreas repartidas entre las tres comunidades.

  • Están catalogados en tres macizos: el macizo Occidental, el macizo Central y el macizo Oriental; en muchos casos se encuentra por encima de los 2.500 metros y en su punto más septentrional se encuentra apenas a 15 kilómetros del mar, por ello, la altura de los Picos de Europa toma especial significancia.
  • Los amantes del senderismo podrán disfrutar de numerosas especies de flora y fauna, desde encinas, hayas y robles, hasta corzos, ciervos, jabalís, zorros, osos y lobos. Aunque tal vez ver ciertos animales no sea tan sencillo, pues la zona es extensa y suelen alejarse de los humanos.
  • El clima y la orografía existentes en los Picos de Europa han definido unos rasgos muy particulares de sus habitantes. La ganadería y el pastoreo de montaña, así como la gran variedad de quesos como Cabrales, Liébana, Gamonedo o Valdeón elaborados en las distintas comarcas y la destilación de sabrosos orujos son actividades típicas de la zona que atribuyen otro aspecto característico.
  • El macizo Oriental, franqueado por los ríos Duje y Deva y situado entre Asturias y Cantabria, es el más modesto de los tres. No destaca tanto en alturas (su cima, la Morra de Lechugales, alcanza los 2.444 m) como en verticalidades.
  • Los picos más altos están en el macizo Central, entre los valles de los ríos Cares y Duje y el más agreste de los tres. Un conocido pico de la zona es el Naranjo de Bulnes, que para el alpinismo español tiene una gran importancia histórica.
  • En el macizo Occidental, el más extenso, destacan la Peña Santa y la Torre de Santa María. Se encuentra situado entre Asturias y León, concretamente en los concejos asturianos de Cabrales, Cangas de Onís, Amieva y Onís, y los leoneses Sajambre y Valdeón.
  • Los Picos disponen de numerosas rutas o senderos, además de turismo activo, por los que el turista puede perderse y alejarse de la civilización desde el Macizo Oriental hasta el Occidental. Desde la maravillosa Liébana, hasta los fantásticos Lagos de Covadonga pasando por la zona de Bulnes y la impresionante ruta del Cares.

Historia de Cabrales

Bien conocidas son las referencias y vestigios de la época prehistórica en Cabrales, algunos de reciente descubrimiento, como las cuevas de Jabiana; Colines; Los Canes en Arangas, cavidad sepulcral en el epipaleolítico tardío que contiene, además, grabados digitales en paredes y techo, así como restos líticos y óseos anteriores todos ellos al epipaleolítico; Tíu Oyines (Arangas), como la precedente, en fase de estudio y adscrita al epipaleolítico tardío; Covaciella; la del Bosque del Taranu, etc., que documentan, además de un valioso arte paleolítico, una secuencia cultural cada vez más completa de los diversos períodos, desde el Paleolítico, pasando por el Neolítico (con numerosos restos y enterramientos en cuevas), hasta la Edad del Bronce que atestiguan las hachas y otros instrumentos hallados en Asiego.

Del magdaleniense —periodo prehistórico de fines del Paleolítico superior— son dos cuevas estudiadas en 1994 y 1995, que reúnen grabados y pinturas parietales, de color negro y rojo. La Covaciella descubierta por casualidad en términos de Las Estazadas (Puertas) en octubre de 1994 al efectuar una voladura para un ensanche en la carretera AS-114 (Cangas de Onís-Panes) y actualmente cerrada al público para su estudio, protección y preservación de las primitivas condiciones ambientales, se fecha hacia el 14.000 antes de Cristo y contiene, en perfecto estado de conservación, un grupo de bisontes de contorno negro bien preciso, en actitud de cortejo a lo que parece, las figuras de caballo, ciervo y cabra, amén de signos y manchas de color. En 1995, después de un primer análisis, realizado por Javier Fortea, se verifica el carácter prehistórico de la cueva del Bosque de Taranu, sita en las inmediaciones de Inguanzo, y de sus manifestaciones rupestres (ya conocidas desde tiempo atrás), y su adscripción al magdaleniense. Este abrigo exhibe tres paneles decorativos: una serie de signos grabados o pintados en rojo (tridente, retícula, triángulos...), entre los que se inserta una cabra de pequeño tamaño; la figura de un toro y, por último, el Panel de las Cabras, formado por más de 20 animales, que «constituye un encantador y singularísimo estudio de tal animal; único en el arte paleolítico, pese a su modestia y precario estado de conservación» (J. Fortea).

Muy recientemente, arqueólogos de la Universidad de Cantabria, bajo la dirección del ovetense Pablo Arias Cabal y contando con la autorización y financiación de la Consejería de Cultura del Principado de Asturias, han hallado en la cueva de Arangas los restos de actividad metalúrgica más antiguos de la Cornisa Cantábrica, que datan de la Edad del Bronce, hace unos 4.000 años. Lo obtenido corrobora la trascendencia de la actividad de transformación del cobre en Asturias en torno al 2000 antes de Cristo, una zona que, como afirman los responsables del descubrimiento, fue sin duda el principal núcleo metalúrgico del Cantábrico de la época. En este abrigo han aparecido crisoles, fragmentos de mineral parcialmente reducido, escorias y gotas de cobre fundido, lo que convierte a este magnífico yacimiento metalúrgico en el más antiguo de todo el Cantábrico, según el arqueólogo Pablo Arias, para quien «la cueva de Arangas se convierte en uno de los puntos de referencia prehistórico porque proporciona mucha información sobre un periodo poco conocido, y especialmente sobre una actividad muy interesante como la metalurgia». La cueva de Arangas, localizada en las afueras del pueblo de igual nombre, se encuentra a unos 20 km de la mina de cobre del Milagro, perteneciente al concejo de Cangas de Onís, explotada desde el segundo tercio del III milenio antes de Cristo, y todavía más próxima a la Delfina, en Ortiguero (Cabrales), de donde pudo abastecerse de mineral. Además de los restos metalúrgicos de la Edad de Bronce, el equipo de arqueólogos sacó a la luz otros muchos objetos cerámicos prehistóricos y metálicos, entre los que sobresale un puñal de bronce de 14,5 cm de largo. Los miles de fragmentos de cerámica encontrados están siendo objeto de estudio para recomponer la forma original de las vasijas. A consecuencia del elevado número de elementos cerámicos rescatados, la cueva de Arangas es, asimismo, al decir de estos investigadores, «el yacimiento más relevante del Cantábrico».

Dícenos, a fines del siglo XVIII, el juez noble Francisco Antonio Fernández de Lamadrid que «por tradición y conjeturas no del todo despreciables, se tiene por fundador de dicho concejo [Cabrales] al Príncipe Astur cuando trajo robada de Fenicia la reina de Europa, sentando su residencia en este término, tomando por castillo, muro o defensa (para librarse de las diligencias, que por hallarla hicieron los hermanos de esta reina) las precitadas Peñas de Europa, denominadas con el nombre de esta reina, de donde proviene el nombre de Escuderos que conservan los vecinos de Arenas, feligreses de Santa María de Llas, que se hallan situados al pie de la referida roca y le sirvieron de guarda, centinela y defensa». En 1801, y sobre este propósito, dice Juan Bernardo de Mier, «nada se sabe de sus moradores en tiempos antiguos y se ignora el origen de su nombre, Cabrales, como no se quiera conjeturar que hayan motivado semejante denominación lo accidentado del terreno y su aptitud para mantener cabras y la ocupación de sus primeros habitantes en el tráfico y comercio de esta especie de ganado». Los orgenomescos y vadinienses son señalados por Aureliano Fernández Cueva como antiguos pobladores del concejo. Apenas hay aquí restos de época prerromana y romana, con la salvedad de la lucerna romana hallada en Mina Delfina y las vagas noticias del descubrimiento de un bronce de Marco Aurelio y una punta de lanza, presumiblemente romana, en Bulnes. Del circular castro de Tarano (Asiego), que se ubica en un cerro calizo y tiene 100 m de diámetro, se ignora si se trata de un castro indígena (prerromano), romanizado o posterior, al no ser estudiados sus restos. Sí se considera romana la llamada calzada de Caoro, construida durante las guerras cántabras y utilizada para el tránsito y comercio de minerales; llegaba de Llanes a Arenas y subía Portudera trazando curvas hasta la cima de Pruvia; posteriormente se dirigía hacia Sotres y Aliva para después bifurcarse hacia Liébana y Valdeón; se conserva bastante bien, pudiendo apreciarse tramos de empedrado natural.

Bajo la dominación romana el territorio ocupado por Cabrales pasó a formar parte del Conventus Cluniensis, cuya capital era Clunia (Coruña del Conde, Burgos).

Como término independiente se cita Cabrales por primera vez en un documento de 1188 suscrito por Alfonso IX. «Parece claro que la delimitación de la propia entidad territorial del concejo de Cabrales, lo mismo que ocurre con otros muchos concejos asturianos en la Edad Media, tanto rurales como con villazgo o cabecera administrativa de rango urbano, aparece claramente definida por lo menos desde principios del siglo XIII en la forma en que, sin variaciones sensibles, ha perdurado hasta la actualidad» (Ana Belén de los Toyos). El municipio cabraliego aparece junto a otros concejos en la hermandad que, promovida por Diego Menéndez de Valdés, se reunió en el monasterio de Santa María de la Vega en 1367 para jurar fidelidad a Pedro I frente a las pretensiones de su hermano bastardo Enrique de Trastámara. Entre los nobles y leales conjurados a favor de la causa petrista se halló Alfonso Ruiz representando a Cabrales.

Algunos cabraliegos participaron en la conquista de México, como Diego de Colio, al lado de Hernán Cortés. Juan González de Arenas, en 1540, tomó parte en la pacificación de la Nueva Galicia «con sus armas y a caballo». Pedro Suárez Guerra, misionero asaetado por los indios en los primeros años del descubrimiento de América, y Gómez de Mestas, venerable religioso de la Orden de San Francisco en Puebla de los Angeles (México), donde falleció en 1627. Del hidalgo Diego de Colio y su destacada intervención en la empresa de Indias se conocen nuevos y reveladores datos gracias al estudio realizado por los historiadores José Ramón Martínez Rivas, Rogelio García Carbajosa y Secundino Estrada Luis sobre la contribución de los asturianos a la conquista y colonización de América. Fueron sus padres Pedro Díaz de Palmar y Juana Hernández de Cangas. De muchacho se trasladó al Nuevo Mundo, encontrándosele en 1518 en la isla de Cuba. Su posición económica resultaba desahogada ya que cuando partió en 1519 con Hernán Cortés a la conquista de la confederación azteca lo hizo llevando a su costa varios criados, armas y caballos. Participó con Cortés en toda la campaña de México, siendo herido durante el sitio de la ciudad de México-Tenochtitlán. Tomada la capital azteca, Colio colaboró en la toma de las provincias de Tepeaca y Panuco. De regreso a la ciudad de México, la Corona recompensó sus servicios entregándole la mitad de la encomienda de Guantichan y tres o cuatro pueblos en la provincia de Guantepec, que luego le quitaron para dárselos a Hernán Cortés. Despojado de sus posesiones, Diego de Colio compró entonces a Hernán Ruiz un pueblo de indios situado en el valle de Tonalá. En 1527 acompañó a Francisco Cortés al ignoto territorio del norte de México. La expedición resultó casi un paseo por el actual Estado de Jalisco. Los aventureros españoles avanzaron por las provincias de Avalos, Ameca, Shalisco y Guaristemba. Sólo en raras ocasiones tuvieron que pelear con los indígenas, ya que la mayoría de las veces éstos se sometían pacíficamente. El regreso se hizo por la llanura costera. En febrero o marzo de 1527, cuando se hallaban al norte de la bahía de las Ballenas, en el área de Nayarit, Diego de Colio y Juan de Villagómez descubrieron desde la costa tres islas, conocidas más tarde como las Tres Marías. Sin prestar mucha atención a este descubrimiento, Francisco Cortés prosiguió camino al sur, avistándose y sometiéndose otros muchos pueblos. Sólo en Tintoque, población de veinte mil habitantes, fueron atacados por los indígenas. En la exploración y conquista de esta gran área de México emplearon siete u ocho meses. Las últimas empresas de conquistas en la que intervino Diego de Colio fueron las de Guatemala y de Teguntepe. Durante algunos años vivió en la ciudad de México, donde el Cabildo le dio un solar (12 de febrero de 1538). Se trasladó luego a Nueva Galicia, territorio situado más al norte al que contribuyó a pacificar. Su gran prestigio como conquistador, sobradas cualidades personales y dotes de mando hicieron que en 1545 se le nombrase alcalde ordinario de la ciudad de Guadalajara. Dos años más tarde volvió a la ciudad de México con su mujer, Catalina de la Torre, dos hijas y un hijo legítimos. Por esta época realizó un viaje a España, donde consiguió unas cédulas reales en las que la Corona, como pago a sus servicios, le otorgaba la encomienda del pueblo de Yzlatlam, en Nueva Galicia, lugar al que se trasladó, fijando su residencia en Guadalajara. Aquí llegó a desempeñar el cargo de corregidor de Cuyutlan y Zalatitlan. En 1562, siendo juez de residencia de las minas de San Martín y su jurisdicción, fundó a diez leguas de este sitio, en territorio de litigio entre los gobiernos de Nueva Galicia y Nueva Vizcaya, la villa de Nombre de Dios y la pobló con veinte vecinos de San Martín. Dejó luego en ella como su lugarteniente a un tal Alonso García. La rivalidad entre la Audiencia de Nueva Galicia y Francisco de Ibarra, gobernador de Nueva Vizcaya, por el control de esta villa surgió de nuevo en 1569 con motivo del asesinato de uno de los vecinos. Las autoridades de Nombre de Dios invocaron la justicia de Ibarra, pero la Audiencia de Nueva Galicia mandó a Diego de Colio, a la sazón alcalde Mayor de San Martín, que tomase posesión de aquella villa y nombrase a otras autoridades afines a la Audiencia. Ibarra, enterado del suceso, vino a Nombre de Dios con cuarenta hombres, expulsó violentamente al asturiano y obligó a las autoridades locales nombradas por éste a renunciar a sus cargos, relevándolos por personas de su confianza. Los posteriores intentos de la Audiencia de Nueva Galicia por reponer a Diego de Colio en su puesto resultaron infructuosos. Finalmente, el virrey y la Audiencia de México tomaron cartas en el asunto, haciéndose cargo de la villa en litigio y nombrando interinamente otras autoridades hasta que el rey se pronunciara sobre el particular. Sólo falta decir de este cabraliego que el 27 de enero de 1563 la Corona le concedió un escudo de armas.

En 1657, Diego de Noriega y Posada obtiene un privilegio de Felipe IV, por el que se eximen de todas las alcabalas y derechos las ventas de ganado en el concejo de Cabrales, siendo ratificada por sucesivos reyes.

El concejo cabraliego era de realengo y sus representantes ocupaban en la Junta General del Principado —donde Cabrales concurría desde 1444— el asiento 29. Se elegían jueces 1º y 2º, ocho regidores síndicos, diputados y alcalde de la hermandad, todos del estado noble, nombrados anualmente por los vecinos, divididos en cuatro cuartos o distritos, siendo cada uno de ellos el que con alternancia hacía la elección correspondiente. La familia González de Buerdo gozaba de un regimiento perpetuo por compra a Felipe IV y, a finales del siglo XVI, la familia Bárcena tenía a perpetuidad el cargo de alférez mayor del concejo.

A comienzos del siglo XIX acontece la guerra de la Independencia contra el invasor francés y, a consecuencia de ella, la división, el 9 de junio de 1808, de la provincia en gobiernos militares, quedando el de Cabrales a las órdenes de Juan María de Mier y Mesta, coronel y vocal de la Junta Suprema de Gobierno. La villa de Arenas fue ocupada por el general Ballesteros en diciembre de 1808. Al capitán Ramón de Mier y su tropa les fue encomendada la defensa del concejo; su acoso a los hombres del general Bonet fue constante. Aun así, Arenas tuvo que padecer el ataque del coronel Gauthier y el incendio de su cuartel general. En este conflicto dieron muestras de gran valor muchos soldados cabraliegos.

Como apunta Ana Isabel de los Toyos, la estructura productiva tradicional de Cabrales continuó inalterable durante la centuria decimonónica, permaneciendo el concejo ajeno a los cambios y a la modernización experimentados por el campo asturiano. En ese siglo la ganadería y sus derivados siguen siendo el pilar económico de Cabrales, que tenía como industria más provechosa la del queso; su producción a fines del XIX, según Félix de Aramburu en su obra Monografía de Asturias (año 1899), se elevaba a 20.000 kg al año; en 1921, J. Vilar Ferrán, en la Topografía médica del concejo de Cabrales, la estimaba en 125.000 kg.

En el siglo XX varias son las fechas claves en el despertar de Cabrales al progreso. En 1900 se estrena la carretera Cangas de Onís-Panes, iniciada en 1871, lo que suponía romper la incomunicación con el exterior. Arenas, que había obtenido en 1910 la categoría de villa, acogió en 1913 una Escuela Técnica de Productos Derivados de la Leche, auspiciada por el Ministerio de Fomento. La compañía Electra del Viesgo fue la responsable de construir entre 1916 y 1921 el canal del Cares y la central eléctrica de Camarmeña-Poncebos, la carretera Arenas-Puente Poncebos en 1918, la Senda del Cares, así como la central de Arenas (1954-1958). A impulsar el turismo de montaña contribuyó decisivamente la heroica ascensión al Picu Urriellu o Naranjo de Bulnes (2.519 metros) protagonizada por Pedro Pidal, marqués de Villaviciosa, y Gregorio Pérez, el Cainejo, el 5 de agosto de 1904; la gesta mitificó esta cumbre y el reto por ellos lanzado obtuvo la respuesta esperada.

Los sucesos vividos en Asturias poco antes de la guerra civil tuvieron escasa repercusión en Cabrales; por su condición básicamente rural, le eran ajenas las reivindicaciones y revueltas obreras que tuvieron lugar en otras zonas de la región. Las elecciones municipales de abril de 1931 —prólogo de la Segunda República— fueron ganadas por la Conjunción Republicano-Socialista; el Frente Popular hizo lo propio en las generales del 16 de febrero de 1936. El 18 de julio de ese año estalló la guerra civil; el 16 de septiembre de 1937 los nacionales tomaron Arangas y, el 17, Arenas. Los milicianos se «echaron al monte», escondiéndose en los Picos de Europa para organizar la resistencia. Terminada la larga etapa franquista, se celebraron las primeras elecciones generales el 15 de junio de 1977, con triunfo en Cabrales de la candidatura de Alianza Popular.

El escudo que viene usando el Ayuntamiento es el siguiente: «En campo de sinople, un árbol de su color natural, surmontado de una cruz de oro con pedrería con las letras alfa y omega al tronco y arrimadas dos cabras mirando a la siniestra a un oso de sable colocado sobre una roca».

Vicente Fernández Posada

Cundo Estrada Luis

Miradores

Cualquier sitio del concejo de Cabrales puede convertirse en un interesante punto de observación de paisaje, flora, fauna, etc.

Los lugares más elevados ofrecen vistas más amplias y más abiertas del medio. Puntos como Peñablanca o el Torbina, en la sierra del Cuera, ofrece espectaculares panorámicas de la costa cantábrica, de los valles interiores y de los Picos de Europa.

Si se escoge cualquier cumbre o lugar elevado del Macizo, los paisajes son igualmente espectaculares.

Hay dos espacios en Cabrales con categoría de Mirador, y otro señalizado como Vista Panorámica.

Mirador del Pozo de la Oración. Se encuentra en la orilla de la carretera AS-117, en el término de Poo de Cabrales, dirección Carreña. Fue diseñado por un enamorado de esta tierra, el arquitecto Julián Delgado Ubeda e inaugurado en el año 1933. Ofrece una bella panorámica del Naranjo de Bulnes.

Mirador de Camarmeña. Construido por el grupo de Veteranos Montañeros Asturianos. En él se conservan grabadas las primeras páginas de la historia del montañismo en los Picos de Europa, dedicatorias al célebre Picu (Naranjo de Bulnes) y a sus conquistadores. Una mesa de orientación y otros aditamentos completan la instalación. Desde aquí pueden contemplarse unas magníficas vistas del Macizo Central, y en especial del Naranjo de Bulnes.

Vista Panorámica del Alto de las Estazadas. Aprovechando una curva inutilizada de la antigua carretera, se señalizó como lugar que ofrece bonitos panoramas.

Casona de El Pedregal

La casona de El Pedregal, edificada en 1889 por cuenta de los hermanos Borbolla, que habían emigrado a México (C. Alvarez Quintana), es representativa de una arquitectura residencial de capital indiano que, a diferencia de lo ocurrido por la misma época en otras zonas de Asturias, como Navia, Llanes o Somao (Pravia), prefiere ajustarse a las tipologías comunes de la zona, renunciando a estilos americanos o europeos. Es un inmueble cúbico cubierto por tejado a cuatro aguas y desarrollado en dos plantas divididas por una resaltada línea de impostas hecha en sillar de piedra. Lo más peculiar de la casona es la galería de madera, asomada en un extremo del frente; en el piso bajo, hace de cubierta del porche en el que se halla el acceso principal. Todas las ventanas existentes en el edificio son cuadradas; cada una de las del último piso tiene por encima un respiradero para ventilar la zona bajo cubierta.

Iglesia de Santa María Magdalena de Poo

La iglesia parroquial de Santa María Magdalena, que tiene a su lado el cementerio, se asienta en la margen derecha del río Casaño. Su construcción se remonta al siglo XVII, más concretamente en torno al año 1679. El edificio, de aspecto externo sencillo, es un prisma compuesto por nave única y cabecera cuadrada como prolongación de la primera. Adosado al muro de la Epístola del testero figura el cuerpo de la sacristía, sensiblemente inferior en altura a los de la nave y cabecera.

Reviste interés el bonito pórtico cerrado que guarnece la fachada occidental y el lienzo norte. Mantiene un bonito empedrado. El imafronte, que termina en espadaña de dos huecos, acoge el único ingreso al templo; se trata de un vano de arco de medio punto constituido por dovelas bien trabajadas y dispuestas simétricamente a partir de la clave.

En su interior, arcos fajones de medio punto delimitan a la perfección los tres espacios en que está dividida la abovedada nave. En el tramo de los pies, al que cubre una bóveda de cañón, está el coro con óculo abierto en su frente.

Cerca del arco de triunfo y en ambos muros aparecen dos arcosolios cegados.

Este templo, que también contiene dentro una pila que indica gran antigüedad, padeció en 1796 el derrumbe de su cuerpo, permaneciendo en pie únicamente el campanario y la capilla mayor, restaurada enseguida.

Ruta al Torrecerredo (2.648 m)

Acceso: Desde Oviedo por la autovía A-8, que enlaza con la carretera N-634 hasta Arriondas; aquí nos desviamos a Cangas de Onís por la AS-114 a Las Arenas, donde, a la derecha, cruzando el río, la carretera AS-264 nos lleva al pueblo de Sotres; en este último dejaremos el coche.

Horario: Entre 6 y 7 horas desde el refugio de la vega de Urriellu.

Desnivel: 688 metros.

Descripción de la ruta

Esta ruta está pensada para realizar desde la vega de Urriellu, por lo que es necesario haberse trasladado el día anterior hasta el refugio, al que se llega partiendo del pueblo de Sotres, desde el que descendemos por la carretera hasta la curva, donde (a la izquierda) comienza una pista, abierta recientemente para su exclusivamente ganadero, que, cruzando los invernales de Cabao, nos lleva después de una dura subida hacia el collado de Pandébano, donde se nos abre la primera vista del Picu Urriellu, también llamado Naranjo de Bulnes. La senda gira a la izquierda al refugio y majada de La Terenosa. La fuente próxima al refugio es nuestra última oportunidad de refrescarnos, pues no hay otra hasta el final. Seguimos ahora bordeando por encima del hayedo y monte de La Varera, desde el cual alcanzamos en lo alto el collado Vallejo. El camino nos da un respiro y desciende por las pendientes del collado hasta el pedrero de las Traviesas. Desde aquí, entre vueltas y revueltas, tenemos lo más empinado del camino, que tras una larga ascensión nos deja en la vega del Urriellu, junto al refugio, al que se llega tras unas 9 o 10 horas de dura caminata.

Desde el refugio tomamos el camino que se dirige a las laderas del Neverón de Urriellu, desviándonos hacia un pedrero bajo un contrafuerte rocoso que salvamos tras trepar unos metros en la Corona del Raso. A nuestra espalda la vista del Urriellu es impresionante y ante nosotros surgen los Picos Albos. Los jitos nos marcan el camino que bordeando los contrafuertes situados a nuestra izquierda nos sitúa en una amplia collada, es la Horcada Arenera, desde donde ya vemos el Torrecerredo.

Dejando atrás el camino que desciende hacia el refugio de Cabrones, comenzamos la travesía recorriendo en un continuo sube y baja pequeños jous, hasta el Jou de Cerredo en la base de la montaña. Desviándonos hacia la izquierda, bordeamos un contrafuerte y ascendemos por unos pedreros que nos colocan al pie de la pared final; ahora, a través de una canal y tras unos cortos pasos de trepada, nos metemos en una sucesión de gradas por las que subimos diagonalmente hasta la arista cimera. Arista que, en ascensión muy aérea, pero no peligrosa, nos lleva directamente a la cima. El Torrecerredo, en el concejo de Cabrales, es la cumbre más alta de los Picos de Europa. Está situada en la zona más intrincada, en pleno corazón de los Picos, donde los profundos jous y las altas cumbres se suceden progresivamente hasta la margen derecha del Cares. La vista desde su cima domina prácticamente todas las cumbres del macizo.

El regreso lo haremos por el mismo itinerario.

Puntos de interés turístico:

Carreña (capital del concejo de Cabrales). Casas tradicionales; mirador del Pozo de la Oración, con panorámicas del Picu Urriellu y los Urrieles.

Poo de Cabrales y Arenas. Antiguas casonas y palacios de los ss. XVII y XVIII. Muy próximo a Arenas, el monasterio románico de Santa María de Llas (s. XIII).

Puertas. Iglesia de Santa Eulalia.

Berodia. Iglesia de Santa María Magdalena (ss. XVII y XVIII), palacio la Torre (s. XVIII).

Inguanzo. Iglesia de Santa Cruz (s. XVIII), palacio de los marqueses de Santa Cruz (s. XVII) y casona de la Corralada.

Comarca del Oriente de Asturias

Parque Nacional de los Picos de Europa

En el municipio de Cabrales

Los límites del Parque Nacional de los Picos de Europa, tal y como aparecen en el Pan de Ordenación de los Recursos Naturales del Parque Nacional de los Picos de Europa (P.O.R.N.P.E.) del 8 de abril de 1994 y en el proyecto de ley de declaración del Parque Nacional de los Picos de Europa, discurren desde la confluencia del Urdón-Deva por el espolón que cierra por el Este la cuenca del primero, se toma la dirección Oeste, siguiendo el límite provincial entre Cantabria y Asturias...

Parque Nacional de los Picos de Europa
Parque Nacional de los Picos de Europa
Mirador de Camarmeña
Mirador de Camarmeña

Mirador de Camarmeña

En el municipio de Cabrales

Mirador de Camarmeña. Construido por el grupo de Veteranos Montañeros Asturianos. En él se conservan grabadas las primeras páginas de la historia del montañismo en los Picos de Europa, dedicatorias al célebre Picu (Naranjo de Bulnes) y a sus conquistadores. Una mesa de orientación y otros aditamentos completan la instalación. Desde aquí pueden contemplarse unas magníficas vistas del Macizo Central, y en especial del Naranjo de Bulnes.

Cueva - Exposición Queso Cabrales

En el municipio de Cabrales

Localización: La Cueva - Exposición Queso Cabrales se encuentra en Arenas de Cabrales (oriente de Asturias), junto al puente Cares. Desde la carretera general AS-114 (Cangas de Onís-Panes) hay que recorrer 1 km en dirección Poncebos.

Acceso: En la villa de Arenas de Cabrales confluyen las carreteras AS-114 (Cangas de Onís-Panes), la AS-345 (Arenas-Niserias, por Alles) y la AS-264 (Arenas-Poncebos).

Cueva - Exposición Queso Cabrales
Cueva - Exposición Queso Cabrales
Sotres
Sotres

Sotres

En el municipio de Cabrales

Está situado a una altitud de 1.050 m., por lo que es el pueblo más alto de los Picos de Europa; dista de la capital municipal 19 km. Es accesible por carretera. En sus montes existe toda clase de caza mayor. Según A. Fernández-Cañedo en El habla y la cultura popular de Cabrales, «[...] En Sotres la limosna a la familia del moribundo se la daba cuando dibin ministra'l Biáticu, iban a administrar el viático». Según un dicho popular: Vaca de Póo y caballo de Sotres, nunca lo compres.

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Sobre Asturias

Lagos de Covadonga

En el municipio de Cangas de Onís

El lugar más emblemático y conocido del Parque Nacional de los Picos de Europa es, sin duda, el de los Lagos de Covadonga, emplazados en el término municipal de Cangas de Onís, a 1.100 metros de altitud. Se trata de dos lagos de origen glaciar, formados a partir de la acumulación de masas de hielo en el periodo cuaternario, y que al contrario de otras formaciones lacustres de los Picos de Europa, desaparecidas entre las fisuras de la roca caliza, han mantenido su nivel freático.

Los d...

Lagos de Covadonga
Lagos de Covadonga
Acantilados en Pría
Acantilados en Pría

Acantilados en Pría

En el municipio de Llanes

Se dice del fondo del mar cuando forma escalones o cantiles. Aplícase también a la costa cortada verticalmente o a plomo. Suelen ser habituales en la costa asturiana.

La zona de acantilados de Pría (parroquia de Llanes) son limítrofes con el vecino municipio de Ribadesella y en medio se encuentra la Playa de Guadamía.

En estos parajes se ha rodado alguna escena de la serie que emite Televisión Española «La Señora». Ambientada a comienzos de los años 20, las diferencias entre c...

Mirador de El Fito

En el municipio de Parres

Se ubica en las estribaciones de la sierra del Sueve, muy cerca de la iglesia de San Miguel. Desde aquí se inica la excursión al pico Pienzu.

Se divisan las montañas de los concejos de Ribadesella, Parres, Caravia y Colunga.

En sus dos vertientes (norte y sur) se celebran dos pruebas de automovilismo de montaña. En la cara sur La Subida al Fito es puntuable para el Campeonato de Europa de Montaña y la de la cara norte al Campeonato de Asturias de Montaña.

 

Mirador de El Fito
Mirador de El Fito
Puerto de Ribadesella
Puerto de Ribadesella

Puerto de Ribadesella

En el municipio de Ribadesella

Se encuentra en la desembocadura del río Sella.
Total amarres: 40
Calado bocana: 4.0 m
Posición: 43º 28’ 5" N — 05º 4’ W

El puerto riosellano, que durante siglos fue uno de los mejores puertos de abrigo del Cantábrico por estar dentro de la ría, existía ya como portus en la Alta Edad Media y fue mejorado a partir de 1270, cuando se realizó el primer trazado urbano de la villa, que entonces sólo abarcaba los barrios de la Aguda, la Atalaya, la plaza de la iglesia y el ...

Mapa de situación
Ubicación exacta
Visitas virtuales
Street View: Arenas de Cabrales (Asturias)
Turismo activo
Actividades de turismo activo que se pueden realizar en Asturias
  • Actividades culturales
  • Bibliotecas municipales
  • Cuevas
  • Juegos populares
  • Piscina municipal
  • Rutas gastronómicas
  • Visitas a sitios pintorescos
  • Zona de baño
  • Zonas monumentales e históricas
  • Boley playa
  • Caza
  • Ciclismo
  • Equitación
  • Esquí
  • Golf
  • Paseo a caballo
  • Rutas en bicicleta
  • Tenis
  • Ala delta
  • Paracaidismo
  • Ultraligero
  • Viajes en globo
  • Vuelo con motor
  • Vuelo sin motor
  • Avistamiento de aves
  • Avistamiento de cetáceos
  • Paseos en bicicleta
  • Recolección plantas
  • Rutas a pie
  • Sendas costeras
  • Senderismo
  • Senderismo guiado o libre
  • Turismo ornitológico
  • Zona de bellos paisajes
  • Buceo
  • Canoa
  • Kayak
  • Kite surf
  • Motos de agua
  • Navegación
  • Paseo en barco
  • Pesca
  • Piragüismo
  • Remo
  • Surf
  • Vela
  • Veleros
  • Windsurf
  • Actividades de montaña
  • Barranquismo
  • Bicicleta de montaña
  • Buggies
  • Coasteering
  • Descenso de cañones
  • Descensos en canoa
  • Escalada
  • Espeleología
  • Montañismo
  • Motos
  • Multiaventura
  • Paintball
  • Puenting
  • Quads
  • Rafting
  • Rappel
  • Raquetas de nieve
  • Rutas 4×4
  • Rutas a caballo
  • Treking

El Corri-Corri

Baile del oriente de Asturias, distinto a otros bailes y danzas por sus movimientos, que ha suscitado diversas interpretaciones.

El corri-corri es natural del concejo de Cabrales. Un hombre, el "bailín" da réplica a un grupo de mujeres (seis, ocho o más) que llevan en sus manos ramas de laurel, mientras las cantadoras, mujeres viejas que tocan el tambor y las panderetas, entonan el romance de "La peregrina y el pastor".

Mientras el hombre da saltos y brincos, las mujeres realizan pequeños círculos a la derecha y a la izquierda, moviendo los brazos alternativamente y ladeando la figura hacia el lado al que se dirige.

Su aparente sencillez esconde un estilo nada fácil cuyo resultado es de gran belleza.